Qué hay detrás de los nombres de la etiqueta
La lista de ingredientes es la parte más concreta de cualquier envase y, a la vez, la más difícil de leer. Estas fichas explican qué es cada planta o compuesto, de dónde procede, qué han observado los estudios disponibles y con qué limitaciones, además de las precauciones descritas. No recomiendan productos ni prometen resultados: sirven para entender lo que se está leyendo.
Maca peruana
Lepidium meyeniiLa maca crece donde casi nada más crece. Es una raíz de la familia de la mostaza y el rábano que se cultiva por encima de los 3.800 metros en la meseta de Junín, en los Andes peruanos, entre heladas nocturnas y radiación solar intensa. Los agricultores andinos la comen desde hace siglos: seca, hervida, en harina o en bebidas. Ese uso alimentario largo es el punto de partida honesto para entender qué es y qué no es.
Ver la fichaBerberina
Berberis vulgaris, Coptis chinensisSi alguna vez has visto una raíz de agracejo cortada, recordarás el color: un amarillo intenso, casi fluorescente. Ese pigmento es berberina, un alcaloide presente en varias plantas sin parentesco entre sí. Es también uno de los pocos compuestos vegetales sobre los que existe un cuerpo de ensayos clínicos considerable, y a la vez uno de los que más precauciones exige. Ambas cosas son ciertas al mismo tiempo.
Ver la fichaCúrcuma
Curcuma longaHay una confusión que atraviesa casi todas las etiquetas de cúrcuma, y vale la pena aclararla antes que nada: cúrcuma y curcumina no son lo mismo. La primera es el rizoma molido que usa la cocina del sur de Asia desde hace milenios. La segunda es uno de los pigmentos que contiene, en una proporción bastante menor de lo que la mayoría imagina. Casi todo lo que se discute sobre esta planta depende de esa diferencia.
Ver la fichaNopal
Opuntia ficus-indicaEl nopal está en el escudo de la bandera de México, y también en el desayuno de millones de personas. Es una de las pocas plantas de esta lista que no necesita presentación en su país de origen: se come asado, en ensalada, en jugo. Esa familiaridad tiene una ventaja para quien lee etiquetas, porque permite comparar con algo conocido lo que promete una cápsula.
Ver la fichaCanela de Ceilán
Cinnamomum verumCasi toda la canela que se vende en el mundo no es canela de Ceilán. Es cassia, una especie emparentada pero distinta, más barata y con un compuesto llamado cumarina en cantidades muy superiores. Para espolvorear un postre la diferencia es menor. Para tomar cápsulas a diario durante meses, deja de serlo. Por eso este artículo empieza por la distinción y no por los supuestos beneficios.
Ver la fichaÁrnica
Arnica montanaEl árnica tiene una particularidad que la separa del resto de plantas de esta lista: no se toma. Es una planta de uso externo, y esa restricción no es una costumbre ni una precaución excesiva, sino la consecuencia de que sus propios compuestos activos son tóxicos si se ingieren en cantidad. Entender por qué aclara buena parte de las dudas que genera.
Ver la fichaCastaño de Indias
Aesculus hippocastanumEl castaño de Indias es una de las pocas plantas de esta lista sobre la que existe una revisión sistemática de las que se citan con cierta frecuencia. También es una de las que más se malinterpreta, porque su semilla cruda —la castaña brillante que los niños recogen en otoño— no es comestible. Lo que se usa es un extracto estandarizado, y el matiz es importante.
Ver la fichaCentella asiática
Centella asiaticaLa centella asiática lleva más de una década siendo un ingrediente estrella de la cosmética coreana, lo que ha hecho que su nombre suene familiar mucho antes de que la mayoría sepa qué es. Es una planta pequeña, rastrera, que crece en zonas húmedas de Asia y África, y que tiene dos vidas paralelas: una en la piel y otra en cápsulas. Las dos tienen niveles de evidencia bastante distintos.
Ver la fichaL-arginina
Aminoácido semiesencialLa L-arginina no viene de ninguna planta exótica. Es un aminoácido que está en la carne, el pescado, los frutos secos, las legumbres y los lácteos, y que el propio cuerpo fabrica. Eso la coloca en una categoría distinta a la de los extractos vegetales, y explica por qué su historia de investigación es más larga y, en algunos puntos, más incómoda de lo que sugieren las etiquetas.
Ver la fichaAjo
Allium sativumUn diente de ajo entero no contiene alicina. Ni un miligramo. La alicina —el compuesto del que habla toda la investigación y casi todas las etiquetas— solo aparece cuando el ajo se corta o se machaca y dos sustancias que estaban separadas dentro de la célula por fin se encuentran. Ese detalle, que parece anecdótico, es en realidad la clave para entender por qué dos suplementos de ajo pueden no parecerse en nada.
Ver la fichaReishi
Ganoderma lucidumEl reishi es un hongo de aspecto lacado, duro como la madera, que crece sobre troncos en descomposición. En la tradición china se le llama lingzhi y aparece representado en objetos rituales desde hace más de dos mil años. Ese prestigio histórico es real, y también lo es que la investigación clínica moderna sobre él es mucho más escasa de lo que su fama sugiere. Merece la pena separar las dos cosas.
Ver la fichaTé verde
Camellia sinensisBeber té verde y tomar cápsulas de extracto de té verde son dos cosas distintas, y la diferencia no es de grado sino de categoría. Una taza aporta unas decenas de miligramos de EGCG dentro de una matriz de agua caliente. Una cápsula concentrada puede aportar varios cientos. Las autoridades europeas de seguridad alimentaria se ocuparon específicamente de esa diferencia, y el resultado de su evaluación es la parte más útil de este artículo.
Ver la ficha¿Buscas cómo interpretar una etiqueta completa, y no solo un ingrediente? Está explicado en cómo leer la etiqueta de un suplemento.